Muy divertida y emotiva la boda de Cecy y Miguel. Su misa fue en San Juan Pablo II y la fiesta en Hacienda del Cipres, al aire libre, con una decoración muy bonita de pérgolas y luces. La gente no paró de bailar y las carcajadas sonaban hasta la cocina.
Muy agradecido mi equipo y yo por haber tenido la oportunidad de conocer personas tan chidas y amables, como Cecy, Miguel y toda su familia, que vinieron la mayoría desde Sinaloa.
¡Larga vida y mucha felicidad les deseo en esta nueva etapa muchachos!








































































































